JESÚS ATRAE

 


Sin embargo, la gente acudía a Él de todas partes. (Marcos 1:45)

El porqué las personas se acercaban a Jesús es un tema complejo, para nada simple. Hablamos de complejidad cuando hay muchos elementos entrelazados entre sí, muchas vertientes de una misma realidad, muchas interpretaciones de un mismo hecho.

Sin duda, algunos se acercaban a Él para que pudiera satisfacer alguna necesidad. Lo vemos en el caso del leproso y del paralítico llevado por sus amigos. Lo veremos también en aquello que querían ser alimentados cada día por el Maestro y estaban dispuestos a proclamarlo rey. Pensar que esa era la única motivación es ignorar la complejidad.

Otros estaban genuinamente interesados en su enseñanza. Reconocían que hablaba de Dios como un padre cercano y que amaba incondicionalmente. Le reconocían autoridad a su enseñanza y, por eso, se acercaban a Él.

Jesús anunciaba que el Reino de los Cielos se había acercado. Esto conectaba con las esperanzas mesiánicas del pueblo hebreo que esperaban que su Dios ¡Por fin! se haría presente en la realidad humana y liberaría de una vez y por todas a su pueblo. El Reino hacía eco en sus corazones.

Otros acudían a Él porque eran rechazados por el resto de la sociedad de la época. Despectivamente eran descritos como publicanos, pecadores y gente de mal vivir. El Dios oficial no quería saber nada de ellos, sus representantes los estigmatizaron y, sin embargo, se sentían a gusto con Jesús y por eso cultivaban su compañía. Les enseñaba que ellos eran dignos del amor del Padre.

Sin duda, algunos de los que se acercaban a Él acababan decepcionados. El pan se acababa, Jesús no tenía interés en amoldarse a sus expectativas mesiánicas y sus enseñanzas resultaban duras para los oyentes. Pero, a pesar de todo seguían viniendo a Él.

¿Qué pasa hoy? Me pregunto si la iglesia ha secuestrado a Jesús. Si sus seguidores hemos levantado un muro de contención que impiden que se acerquen a Él.  ¿Es posible hoy en día en el occidente postcristiano, liberar a Jesús de las estructuras y dejarlo ser Él mismo para que las personas se puedan acercar, de nuevo, a ÉL?

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