CUARESMA DÍA 18
Estas palabras recogidas en el evangelio de Marcos corresponden al sermón inaugural de Jesús. Comenzó su ministerio con un llamamiento a la conversión.
Esta palabra implica un cambio, un giro de 180º. Una reorientación de nuestra manera de pensar y, naturalmente, de vivir; ambas van de la mano, no es posible una sin otra.
Es bueno entender que la conversión tiene dos facetas, a saber, es un evento y a la vez es un proceso. Es un evento porque hay un día -la mayoría de nosotros lo recordamos nítidamente- en el cual tomamos conciencia de que vivíamos de espaldas a Dios y tomamos la decisión de orientarnos hacia Él. En mi experiencia fue a los 16 años.
Pero a la vez es un proceso porque la vida es dinámica. No soy el adolescente que tomó esa decisión hace 53 años. Ahora soy esposo, padre, abuelo y otras múltiples realidades que hay en mi vida que en aquel momento ni tenía la idea de que se darían.
La Cuaresma tiene como propósito reflexionar sobre nuestra vida. La invitación de hoy es a observar qué áreas de nuestra vida deben, necesitan ser convertidas a Dios. ¿Qué ves cuando observas?

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