Ir al contenido principal

1 JUAN ESTUDIO 10. OBRAS SON AMORES Y NO BUENAS RAZONES

1 JUAN 3:11-18

11 Porque en este mensaje habéis sido instruidos desde el principio: Que nos amemos unos a otros.

12 No hagamos como Caín, que era del Maligno y asesinó a Abel, su hermano. ¿Y por qué lo asesinó? Tan sólo por envidia: porque sus actos eran malos a los ojos de Dios, mientras que los de Abel eran buenos.

13 Hermanos míos, no os parezca extraño que el mundo os odie.

14 Nosotros, por el hecho de amar a los hermanos, sabemos que somos librados de la muerte, que hemos pasado de la muerte a la vida. Y sabemos también esto: el que no ama a su hermano, permanece en la muerte.

15 El que odia a su hermano, en el fondo del corazón es un asesino; y sabéis muy bien que ningún asesino tiene vida eterna en sí mismo.

16 Cristo, al morir por nosotros, nos legó el más alto ejemplo de amor, pues nos demostró que quien ama de veras está dispuesto incluso a dar la vida por sus hermanos.

17 Si alguien que dice ser de Cristo posee bienes abundantes y no ayuda al hermano que está en necesidad, ¿cómo puede haber amor de Dios en él?

18 Hijitos míos, que nuestro amor no sea solo de palabra, de labios afuera, sino de hecho, de verdad.

Juan nos indica el mandamiento clave de los seguidores de Jesús, el amor al otro. Pone en contraste el hecho de amor con la figura de Caín y su comportamiento con su hermano Abel al cual mató.

Juan, y esto es muy interesante, indica que el amor es una evidencia clara y contundente de que realmente hemos pasado de muerte a vida. Contrariamente, no importa cuán ortodoxa sea tu teología o confesión de fe, si no amas estás muerto.

Juan nos indica que precisamente si somos o nos consideramos seguidores de Jesús -a quien debemos imitar con nuestro estilo de vida- Él nos muestra de qué tipo de amor estamos hablando al entregar su vida y morir por nosotros.

Juan nos muestra a continuación dos formas prácticas de amar, porque para él el amor no es una simple emoción o declaración de intenciones hacia al prójimo. La primera, es dar la vida por el hermano. Seamos realistas, muy pocos de nosotros, si alguno, estaremos en la tesitura de tener que dar nuestra vida por nuestros hermanos. Ahora bien, si cambiamos la palabra vida por la palabra tiempo -al fin y al cabo la vida se compone de tiempo- el sentido del versículo cambia de forma dramática y lo hace práctico, asequible y mucho más desafiante. Mira cómo suena, que quien ama de veras está dispuesto incluso a dar su tiempo por sus hermanos. Así pues, la calidad de tu amor viene demostrada por el tiempo que dedicas a otros.

Juan nos muestra la segunda, ministrar o ayudar a aquellos que están en necesidad no cerrando nuestro corazón porque si lo hacemos, afirma Juan, no debemos tener la vergüenza de afirmar que amamos a Dios.

Un principio

El amor se expresa de formas prácticas, de lo contrario no es amor.

Una pregunta

¿Cómo está tu vida con relación a dar tu tiempo a otros y ministrar las necesidades a tu alrededor?

Comentarios

Entradas populares de este blog

SALMO 116. ESCUCHAR Y ENTENDER

Amo al Señor porque escucha
mi voz suplicante,
porque tiende su oído hacia mí
en cuanto lo invoco.


El salmo 116 es un poema de acción de gracias que está dividido en tres estrofas unidas por un estribillo que se repite y sirve de unión entre ellas.

Me ha impactado mucho el versículo que abre el salmo y que explica la razón por la cual el poeta tiene una actitud de gratitud y amor hacia Dios, el Señor es alguien que escucha y lo hace atentamente. La expresión, tiende su oído hacia mí, nos deja ver una escucha concentrada, interesada y atenta. El cuerpo del oyente acompaña a su mente, está totalmente entregado y comprometido con aquel que habla.

Hoy en día es muy difícil encontrar gente que escuche. Es fácil, tremendamente fácil, encontrar gente buscando un oído en quien descargarse, alguien que oiga. Es interesante porque hay personas que no son muy exigentes, sólo esperan que alguien las oiga, ni siquiera piden ser escuchadas, tan sólo buscan poder descargar sus pensamientos, ideas, angusti…

SALMO 78. QUE LO SEPA LA GENERACIÓN VENIDERA

Lo que oímos y aprendimos,
lo que nos contaron nuestros padres
no lo ocultaremos a nuestros hijos,
lo contaremos a la siguiente generación:
las glorias del Señor y su poder
y las maravillas que realizó.
Pues Él hizo un pacto con Jacob
y dio una instrucción a Israel:
Él mandó a nuestros padres
que lo comunicaran a sus hijos,
para que lo supiera la generación venidera,
los hijos que habían de nacer;
y se lo confiaran a sus hijos
para que pusiera en Dios su esperanza,
no olvidaran las hazañas de Dios
y cumplieran sus mandamientos.


Largo pero precioso salmo. Comienza con la comisión de pasar las verdades acerca de Dios a la siguiente generación con un triple propósito: pongan su esperanza en Él, no olviden su intervención y, finalmente, cumplan sus mandamientos.

El salmista hace mucho énfasis en la importancia de explicar a las nuevas generaciones la intervención pasada de Dios en la historia. Para ello divide en salmo en varias partes además de la introducción ya mencionada, y todas ellas están articulad…

SALMO 89. LA FIDELIDAD DE DIOS

Cantaré eternamente el amor del Señor,
anunciaré su fidelidad por generaciones.
Con mi boca afirmo claramente:
Oh Eterno, tu amor edificó los cielos,
más estable que ellos es tu fidelidad.


Dos cosas destacan en este salmo, primeramente, la forma en que está estructurado. Comienza con una introducción (de la que están sacados los versículos que encabezan esta entrada), continúa con una declaración del señorío del Señor sobre todos los dioses, seguido de su señorío sobre la naturaleza. Después, la fidelidad de Dios se muestra en la elección de David como rey y su promesa de continuar su dinastía por todas las generaciones mientras sus sucesores guardaran el pacto. El ritmo del salmo se rompe con el castigo del Señor sobre la dinastía a causa de su infidelidad para acabar con una última sección de súplica donde se le pide a Dios que recuerde, su amor de antaño.

La segunda cosa destacable de este salmo es que su tema central es la fidelidad del Señor. A lo largo del mismo, una y otra vez, se re…