Ir al contenido principal

PRIMERA CARTA DE PABLO A LOS CRISTIANOS DE CORINTO/ LA MENTE DE CRISTO/ 2:6-16



¡Ahora bien, nosotros estamos en posesión del modo de pensar de Cristo! (1 Corintios 2:16)


Pablo habla en este pasaje acerca de lo absurdo de la fe cristiana. Rápidamente he ido al diccionario para averiguar el significado de la palabra y esto es lo que he encontrado: contrario y opuesto a la razón; que no tiene sentido. Extravagante, irregular, chocante, contradictorio. Bien, creo que es una buena definición de nuestra fe.

Lo es y no me avergüenza reconocerlo porque no tiene sentido nada de lo que Dios hace, al menos, no lo tiene desde el punto de vista, la razón y la lógica humana. Porque ¿Qué sentido tiene que Jesús haya querido hacerse como uno de nosotros? ¿Qué sentido tiene que, a pesar de nuestra tozudez continúe acercándose al género humano para establecer relación? ¿En qué mente cabe que el Señor haya escogido a alguien como yo? ¿Quién puede entender que siga, persistentemente, amando y esperando lo mejor de mí? Humanamente hablando Dios es absurdo. Ya lo afirmó el profeta Isaías cuando dijo que nuestros pensamientos no son sus pensamientos ni nuestros caminos los suyos.

El reto que le veo a este pasaje es desarrollar una mente absurda. Si no nosotros tenemos, como afirma el apóstol, la mente de Cristo, su forma de pensar, deberíamos movernos en categorías total y completamente diferentes a la de la sociedad en la cual vivimos. Nuestros filtros para percibir y procesar el mundo deberían ser diferentes en muchas ocasiones y opuestos en otras a los que el mundo usa.

Creo que la mente, el modo de pensar, de Jesús se desarrolla en la medida en que, primero, llenamos nuestro cerebro de la Palabra de Dios. Nuestro cerebro forma sus categorías con la materia prima con la que cuenta, es decir, con aquello que lo alimentamos.

En segundo lugar, en un diálogo constante con el Espíritu Santo. ¿Qué quiere decir? Abriendo espacios de reflexión intencional para poder escuchar la voz del Señor hablando a nuestra mente y, de este modo, ir adquiriendo sus patrones poco a poco. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

SALMO 116. ESCUCHAR Y ENTENDER

Amo al Señor porque escucha
mi voz suplicante,
porque tiende su oído hacia mí
en cuanto lo invoco.


El salmo 116 es un poema de acción de gracias que está dividido en tres estrofas unidas por un estribillo que se repite y sirve de unión entre ellas.

Me ha impactado mucho el versículo que abre el salmo y que explica la razón por la cual el poeta tiene una actitud de gratitud y amor hacia Dios, el Señor es alguien que escucha y lo hace atentamente. La expresión, tiende su oído hacia mí, nos deja ver una escucha concentrada, interesada y atenta. El cuerpo del oyente acompaña a su mente, está totalmente entregado y comprometido con aquel que habla.

Hoy en día es muy difícil encontrar gente que escuche. Es fácil, tremendamente fácil, encontrar gente buscando un oído en quien descargarse, alguien que oiga. Es interesante porque hay personas que no son muy exigentes, sólo esperan que alguien las oiga, ni siquiera piden ser escuchadas, tan sólo buscan poder descargar sus pensamientos, ideas, angusti…

SALMO 78. QUE LO SEPA LA GENERACIÓN VENIDERA

Lo que oímos y aprendimos,
lo que nos contaron nuestros padres
no lo ocultaremos a nuestros hijos,
lo contaremos a la siguiente generación:
las glorias del Señor y su poder
y las maravillas que realizó.
Pues Él hizo un pacto con Jacob
y dio una instrucción a Israel:
Él mandó a nuestros padres
que lo comunicaran a sus hijos,
para que lo supiera la generación venidera,
los hijos que habían de nacer;
y se lo confiaran a sus hijos
para que pusiera en Dios su esperanza,
no olvidaran las hazañas de Dios
y cumplieran sus mandamientos.


Largo pero precioso salmo. Comienza con la comisión de pasar las verdades acerca de Dios a la siguiente generación con un triple propósito: pongan su esperanza en Él, no olviden su intervención y, finalmente, cumplan sus mandamientos.

El salmista hace mucho énfasis en la importancia de explicar a las nuevas generaciones la intervención pasada de Dios en la historia. Para ello divide en salmo en varias partes además de la introducción ya mencionada, y todas ellas están articulad…

SALMO 89. LA FIDELIDAD DE DIOS

Cantaré eternamente el amor del Señor,
anunciaré su fidelidad por generaciones.
Con mi boca afirmo claramente:
Oh Eterno, tu amor edificó los cielos,
más estable que ellos es tu fidelidad.


Dos cosas destacan en este salmo, primeramente, la forma en que está estructurado. Comienza con una introducción (de la que están sacados los versículos que encabezan esta entrada), continúa con una declaración del señorío del Señor sobre todos los dioses, seguido de su señorío sobre la naturaleza. Después, la fidelidad de Dios se muestra en la elección de David como rey y su promesa de continuar su dinastía por todas las generaciones mientras sus sucesores guardaran el pacto. El ritmo del salmo se rompe con el castigo del Señor sobre la dinastía a causa de su infidelidad para acabar con una última sección de súplica donde se le pide a Dios que recuerde, su amor de antaño.

La segunda cosa destacable de este salmo es que su tema central es la fidelidad del Señor. A lo largo del mismo, una y otra vez, se re…