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HECHOS ESTUDIO 10: BARRERAS TEOLÓGICAS

El capítulo diez del libro de los Hechos nos narra una nueva barrera que debe superar la naciente comunidad cristiana, la de la teología. Pedro, a pesar de haber sido seguidor de Jesús durante tres años no dejaba de ser un judío de formación y de corazón. Su teología, es decir, su reflexión sobre Dios, la vida, la relación del Señor con los seres humanos, etc., estaba moldeada por su judaísmo. Por tanto, era imposible para él concebir que Dios no tuviera ni quisiera hacer acepción de personas y estuviera interesado en que todo ser humano pudiera conocerlo y tener el privilegio de ser un seguidor suyo y en su vida pudiera formarse ese hombre nuevo que Jesús vino a crear.

Pedro tiene que recibir una revelación especial porque únicamente de ese modo podría romper las recias estructuras teológicas que lo mantenían atado y restringían su capacidad de comprender a Dios y comprender su actuación en el mundo. La visión le ayuda a comprender su cortedad de miras y a entender el plana universal de Dios.

Desde hace años este es un tema que me preocupa, cuando mi teología limita mi comprensión de Dios, sus planes y su actuación en el mundo. Me preocupa cuando El debe someterse a mi visión de las cosas -por mucha base bíblica que tenga- en vez de que, contrariamente, sea yo quien humildemente ponga a revisar mi teología para que esta encaje con el obrar de Dios en el mundo y las muestras que me da de su intervención.

Pido al Señor que me libre del dogmatismo. Pido al Señor que me libre de creer que Él está sometido a mi teología y forma de entender las cosas. Pido que mis patrones teológicos, legítimos por otra parte, no me impidan conocer y experimentar al Dios verdadero y su actuación en el mundo. Pido, en definitiva que aunque no tenga la revelación que tuvo el apóstol pueda tener su flexibilidad y capacidad de reconocer a Dios.

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