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LOT/ TITUBEOS/ GÉNESIS 19


¡Deprisa! Toma a tu mujer y a tus dos hijas que están aquí si no queréis ser aniquilados junto a la ciudad. Pero como Lot titubeaba, los mensajeros los agarraron de la mano, a él, a su mujer y a sus dos hijas, y los sacaron fuera de la ciudad, porque el Señor tuvo compasión de ellos. (Génesis 19:15-16)


Para mí lo más significativo de esta situación es el titubeo de Lot. El diccionario define titubear como "vacilar a la hora de tomar un decisión". Sodoma está a punto de ser destruida, el Señor desea salvarlos de manera milagrosa por medio de los ángeles y, sin embargo, Lot vacila, duda, acerca de si debe quedarse en la ciudad o marchar. Ha visto la intervención milagrosa y sobrenatural de Dios, ha sido advertido del peligro y, a pesar de todo, tiene dudas acerca de qué debe hacer. ¿Es posible que fuera tanto su apego a aquella ciudad y lo que representaba que oscilara sobre quedarse o no? Lo cierto es que los mensajeros tuvieron que, literalmente, arrastrarlo fuera de la ciudad y, según indica también el pasaje, debido a que el Señor tuvo compasión de ellos. 

Es un pasaje interesante que da qué pensar. Por un lado nuestro carácter titubeante, nuestra indecisión delante de situaciones que sabemos que son peligrosas, perjudiciales, nos generan vulnerabilidad y, sin embargo, a pesar de ello, continuamos pensando en optar por ellas y somos incapaces de marchar en la dirección adecuada. Puedo pensar en situaciones personales en las que eso ha sido una realidad y me hace pensar en el poder de seducción y atracción que el pecado tiene sobre nuestra naturaleza. Por otro lado la necesidad de que en ocasiones el Señor intervenga para arrastrarnos, como en el caso de Lot, ante la parálisis, el titubeo en el que nos encontramos. Me doy cuenta que a menos que Él intervenga hay ocasiones en que somos incapaces de ir en la dirección adecuada y apartarnos del peligro. Ahora bien, ese "agarrarnos" de parte de Dios en ocasiones puede llegar a ser traumático o así percibirlo nosotros pero, a la vez, es la única opción delante de la parálisis y la indecisión.


¿En qué áreas de tu vida titubeas y necesitas que Dios te agarre?




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