Ir al contenido principal

HECHOS 14. EL TESTIMONIO APOSTÓLICO EN JERUSALÉN 12


Hechos 5:12-16


12 Los apóstoles hacían muchas señales milagrosas y maravillas entre la gente. Y todos los creyentes se reunían con frecuencia en el templo, en el área conocida como el Pórtico de Salomón; 13 pero nadie más se atrevía a unirse a ellos, aunque toda la gente los tenía en alta estima. 14 Sin embargo, cada vez más personas —multitudes de hombres y mujeres— creían y se acercaban al Señor. 15 Como resultado del trabajo de los apóstoles, la gente sacaba a los enfermos a las calles en camas y camillas para que la sombra de Pedro cayera sobre algunos de ellos cuando él pasaba. 16 Multitudes llegaban desde las aldeas que rodeaban a Jerusalén y llevaban a sus enfermos y a los que estaban poseídos por espíritus malignos,[a] y todos eran sanados.


Una nueva descripción de la primera comunidad de seguidores de Jesús. En esta ocasión el énfasis es acerca del impacto que producían en el contexto en el que vivían y, de forma aún más específica, cómo aquella gente era de bendición para un mundo necesitado.

Al leerlo pensaba en qué impacto produce mi vida en un mundo con tanta y tanta necesidad. Pensaba que existen -a grosso modo- tres tipos de personas a la hora de morir. Aquellas que el mundo se sentirá aliviado porque marchan. Gente que ha hecho mal de forma consciente y deliberada. Gente negativa, destructiva que han impactado de forma negativa su entorno y su gente.

Aquellas que el mundo se sentirá indiferente por su partida. Sería la típica gente que, en sus propias palabras, no hacen mal a nadie. Cierto, pero tampoco hacen bien a nadie porque viven centradas en sí mismas, sus necesidades, sus deseos, sus planes, su vida y su mundo.

Finalmente, y aquí viene el desafío de la comunidad cristiana de Jerusalén, aquellas que cuando partan el mundo experimentará un sentido de pérdida porque eran agentes de restauración, gente que hacía el bien, personas que bendecían su entorno y su mundo.


Un principio

La comunidad de seguidores de Jesús está llamada a impactar su entorno.

Una pregunta

¿Cuál de esos tres tipos de personas eres tú?

Comentarios

Entradas populares de este blog

SALMO 116. ESCUCHAR Y ENTENDER

Amo al Señor porque escucha
mi voz suplicante,
porque tiende su oído hacia mí
en cuanto lo invoco.


El salmo 116 es un poema de acción de gracias que está dividido en tres estrofas unidas por un estribillo que se repite y sirve de unión entre ellas.

Me ha impactado mucho el versículo que abre el salmo y que explica la razón por la cual el poeta tiene una actitud de gratitud y amor hacia Dios, el Señor es alguien que escucha y lo hace atentamente. La expresión, tiende su oído hacia mí, nos deja ver una escucha concentrada, interesada y atenta. El cuerpo del oyente acompaña a su mente, está totalmente entregado y comprometido con aquel que habla.

Hoy en día es muy difícil encontrar gente que escuche. Es fácil, tremendamente fácil, encontrar gente buscando un oído en quien descargarse, alguien que oiga. Es interesante porque hay personas que no son muy exigentes, sólo esperan que alguien las oiga, ni siquiera piden ser escuchadas, tan sólo buscan poder descargar sus pensamientos, ideas, angusti…

SALMO 78. QUE LO SEPA LA GENERACIÓN VENIDERA

Lo que oímos y aprendimos,
lo que nos contaron nuestros padres
no lo ocultaremos a nuestros hijos,
lo contaremos a la siguiente generación:
las glorias del Señor y su poder
y las maravillas que realizó.
Pues Él hizo un pacto con Jacob
y dio una instrucción a Israel:
Él mandó a nuestros padres
que lo comunicaran a sus hijos,
para que lo supiera la generación venidera,
los hijos que habían de nacer;
y se lo confiaran a sus hijos
para que pusiera en Dios su esperanza,
no olvidaran las hazañas de Dios
y cumplieran sus mandamientos.


Largo pero precioso salmo. Comienza con la comisión de pasar las verdades acerca de Dios a la siguiente generación con un triple propósito: pongan su esperanza en Él, no olviden su intervención y, finalmente, cumplan sus mandamientos.

El salmista hace mucho énfasis en la importancia de explicar a las nuevas generaciones la intervención pasada de Dios en la historia. Para ello divide en salmo en varias partes además de la introducción ya mencionada, y todas ellas están articulad…

SALMO 89. LA FIDELIDAD DE DIOS

Cantaré eternamente el amor del Señor,
anunciaré su fidelidad por generaciones.
Con mi boca afirmo claramente:
Oh Eterno, tu amor edificó los cielos,
más estable que ellos es tu fidelidad.


Dos cosas destacan en este salmo, primeramente, la forma en que está estructurado. Comienza con una introducción (de la que están sacados los versículos que encabezan esta entrada), continúa con una declaración del señorío del Señor sobre todos los dioses, seguido de su señorío sobre la naturaleza. Después, la fidelidad de Dios se muestra en la elección de David como rey y su promesa de continuar su dinastía por todas las generaciones mientras sus sucesores guardaran el pacto. El ritmo del salmo se rompe con el castigo del Señor sobre la dinastía a causa de su infidelidad para acabar con una última sección de súplica donde se le pide a Dios que recuerde, su amor de antaño.

La segunda cosa destacable de este salmo es que su tema central es la fidelidad del Señor. A lo largo del mismo, una y otra vez, se re…