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OJOS PARA VER


Los capítulos que estoy leyendo en el segundo libro de los Reyes hablan de trabajo profético de Eliseo, el sucesor de Elías. La ayuda que el profeta prestaba al rey de Israel convertía en inútiles todos los intentos del monarca sirio de conseguir ventajas estratégicas con su vecino del sur. Enterado que la causa de sus fracasos militares era Eliseo, decidió enviar fuerzas militares a sitiar la ciudad en que el profeta vivía y capturarlo.

Una mañana, el criado del hombre de Dios se levantó y desde la muralla vio la ciudad totalmente rodeada por las fuerzas del ejército sirio. Presa del pánico corrió a su maestro preguntándole qué iban a hacer.

La respuesta de Eliseo es bestial, No temas. Los nuestros son más que los de ellos. Luego oro así: Señor, ábrele los ojos para que pueda ver. El Señor abrió los ojos al criado y este vio que el monte estaba lleno de caballos y carros de fuego alrededor de Eliseo. (2 Reyes 6:16-17)

Aquel pobre hombre no podía ver las realidades espirituales que le rodeaban y Dios tuvo que intervenir de forma sobrenatural para que sucediera.

Me hace pensar en mi propia situación. Hay realidades espirituales a mi alrededor que no pueden ser ni discernidas a primera vista, ni discernidas con los ojos físicos, sólo pueden serlo con una perspectiva espiritual, ya que no en vano la misma Biblia afirma que caminamos por medio de la confianza, no por medio de la vista. Le pido a Dios me ayude a discernir de forma clara esas realidades, a no perderlas, a no ignorarlas, a no ser "tan ciego" y creer que lo único real es aquello que percibo con mis ojos.

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